miércoles, 2 de septiembre de 2009

Pero!

No, al contrario de tantas otras noches, me desconecté más o menos temprano, me agasajé como le dije que me gusta (estaba home alone) y terminé Las grietas de Jara
Se lee en tres días, te digo... Me gustó bastante, menos que Las viudas, y más que Tuya. El estilo sigue siendo la crítica a un tipo de vida chata, de la clase media, junto con tantas otras estupideces que vemos cotidianamente. En realidad... qué se yo, siempre lo mismo, pero con momentos deliciosos, reflexiones, y hasta me hizo reír.
Hablando de eso, la semana que viene se estrena la película!
Womanizer es mujeriego... (..?)

Es cierto lo que dice sobre su concepción del tiempo. A mí, será Saturno o la idiotez, me parece que el presente nunca se mueve, y nunca se moverá.

Besos, hablamos pronto.
Ppp

martes, 1 de septiembre de 2009

Ladys

Linda!
Qué alegría leerte, toda para mí.
Sabés que Lady Gaga me produce sensaciones encontradas: la primera vez que la ví fue en una foto desnuda y llena de burbujas que tapaban con un pudor mezquino algunas áreas no permitidas para una revista de circulación general. Me llamó mucho la atención y me quedé mirando la imagen un rato demasiado largo, había un magnetismo en esa foto que no entendí bien, y me di cuenta que esa perfección de las burbujas se debía a que, obviamente, eran un traje. ¡Pero qué hermoso! Todavía ahora me resulta extraño, porque usted bien sabe que la fascinación por el pop glam es más bien su área.
En cambio a Britney no me la banco: para mí es una de esas minitas que reniegan de ser castañas y se tiñe de rubia, pero un rubio feo, sucio, y que no van con su piel, cuando podría ser una morena infernal.

Cuando yo estoy sola, también me agasajo, pero generalmente con un buen tinto, en copa es más lindo, y leyendo o, a veces aún mejor, viendo una de esas peliculas del mágico mundo del cambio de look, del que le hablaré en otra oportunidad.


Ya se habrá enterado de las novedades laborales, por lo que imagino que nuestros encuentros serán más espaciados. Pero siempre nos queda este lugar.


Un abrazo grande,


Ppp

jueves, 27 de agosto de 2009

Querida Sec:

Esta semana ha sido extrañísima. No tuve oportunidad de comentarle sobre mi experiencia de la entrevista laboral del lunes. Ya había pasado por todo eso hace unos 7, 8 años... y volver me hizo sentir un fracaso. Llegué a un edificio enorme, gigante, lleno de cartelitos en inglés con palabras que bien podrían haber estado en castellano, como training room, human resources, coaching... 
Éramos unas veinte personas guiadas como ganado, todos con cara de asustados y nerviosos (la mayoría eran chicos de diecinueve o veinte años, o personas que pasaron los cuarenta). La "entrevista" duró 3 horas y media. Sí, así como lo lee... salí quemada y casi, en otra época diría, con la camiseta puesta o, mejor dicho, con la T-Shirt. Por suerte me fui a la radio (era lunes) a ironizar un poco sobre esta experiencia que hundía mi autoestima (aconsejo descargar el programa y escucharlo una de sus madrugadas, desatornillando). 
A ver... usted bien sabe que he trabajado de todo, (excepto de camarera, por simple torpeza), pero a punto de graduarme y volver a eso, me conflictuó enormemente, y me hizo replantear el estudio, la carrera... bah, no. Las elecciones.
En fin, chicas con planchita hasta quemarse el pelo que pronuncian mucho la "T" antes de varios grupos consonánticos ("tchicos") nos explicaban cómo completar la planilla con nuestros nombres y realizar las pruebas necesarias para atención telefónica al cliente, que duraron unas dos horas.
Al día siguiente, para peor, me levanté a las seis de la mañana para hacerme el preocupacional (que duró otras tres horas) en el cual pasé por un examen de orina, uno de sangre (buuuu), electrocardiograma, radiografía de tórax, exámen clínico general y audiometría. Encima íbamos pasando (también, como ganado) de una prueba a otra y cuando terminabas te decían: –"Te van a volver a llamar". En ningún momento sabíamos cuánto faltaba y qué te iban a hacer en un box de dos por dos con puertita corrediza. Y le digo que en ese momento pensaba: "Si me hacen mostrar el orto, como la experiencia de Coto, para revisar hemorroides, me planto y me voy. Basta, no estudié casi diez años para seguir entregando el orto así". 
Por suerte no me lo pidieron.
En fin, lo único positivo fue que el radiólogo era un muchacho más que buenmozo.
Le mando un abrazo grande, espero tener noticias suyas pronto.

Ppp